Dia 84: De amnesias fallidas, duelos, noctambulismo y evasión de las ausencias


Hace unos días mi mamá me dijo que iba a reconfigurar la casa….arreglarla, pintar, hacer limpieza profunda y tirar a la basura todos tus tiliches, papeles acumulados…y otras cosas que no sirven más que para evitarnos la fastidiosa idea de que te fuiste. -Yo dije ¡Excelente!….que ya es justo seguir adelante-. Aunque a decir verdad, voy hacia atrás.
No te has ido, y me toca expiar quien sabe de que manera algunos cargos de conciencia.

Mientras te deteriorabas invertí el tiempo en el proyecto, en la familia, estudie…..tuve muchas buenas ideas, tuve varios trabajos, cuidé de otras personas, pero no pude ver lo que te estaba ocurriendo. Después de que te fuiste no hice pausas, retomé mis cosas y seguí lidiando con demandas ajenas sin atender tu ausencia.
A veces me asomo por la ventana en varios momentos del día, y veo por casualidad uno de esos taxis desvencijados en los que acostumbrabas viajar para visitarnos, siempre tarde, siempre a deshoras y acompañado. Pero esos taxis pasan de largo, no se estacionan y nadie baja. A veces pienso que llegarás de sorpresa con mi mamá a ver a tus nietas y pondrás como pretexto que pasaste al banco o al super. Pero no me llamas al celular, nadie toca la puerta del departamento.

Por ahora…me asaltan muchos recuerdos agradables de la persona que fuiste y del tiempo mal aprovechado…aún me siguen conmoviendo. No entiendo por qué, pero siempre es al filo de la madrugada, siempre así, en soledad (de tal palo tal astilla).

Mientras los demás avanzan en esto, yo niego. Creo que no me ha resultado tan bien esa estrategia de inducirme la amnesia, porque ya todas mis barreras se están desplomando. No he querido ir a tu casa y pisar tus espacios para que no me caigan tus vacíos por toneladas…no he terminado de aceptar que en definitiva te fuiste, ya no estás…falleciste.

Me parte la madre que todo sigue avanzando, todo parece cotidiano, todos van con sus motivos, preocupaciones, sueños, alegrías, rencores y discordias…todo el mundo tiene cosas importantes que hacer y demandas para mí, pero ésto que te pasó pasa de largo. Y yo sigo siendo hipócrita por que me obligó a pensar que nisiquiera tengo tiempo de sufrirte.

Se te extrañará caminando en tu laboratorio, escuchando tu música tropical o tecleando tu computadora después de las tres de la mañana. Se te extrañará en pijama y chanclas con tus gatos rodeandote los pies. Se te extrañará hablando con entusiasmo de tu negocio..de tus clientes y de las cosas que te gustaba tratar con ellos. Se te extrañará sentado en tu mesa haciendo llamadas telefónicas y apuntes en tu cuaderno. Se te extrañara verte leyendo tus pilas de artículos. Se te extrañará coleccionando monedas, o guardando billetes en tu portafolio. Se te extrañará hablando de fenómenos paranormales. Se te extrañará decir que vendrían tiempos mejores.

Papá…químico, alquimista, cientifico loco, esotérico, místico, excentrico, viejo, sabio y esquizoide, haces falta. Me duele todavía que hayas viajado triste y preocupado.

Sigues circulando por nuestras venas sin que te podamos abrazar…sigues en las ideas, en las inicitativas que te aprendí, en el ingenio de querer salir adelante y continuar inventando cosas nuevas.

La impuntualidad siempre fue uno de tus peores defectos…pero me caga profundamente la ironía de que al único evento al que me habría gustado que llegases tardísimo….llegaste bien temprano.